Ashley conoce el poder de los alimentos rescatados.

No solo porque administra la panadería de Sprouts en Lafayette, donde su equipo mantiene los estantes llenos de deliciosos productos, sino porque hace apenas unos años no estaba segura de dónde vendría su próxima comida. Eso fue hasta que encontró Community Food Share.

“Estaba reconstruyendo mi vida” ella dice. “Community Food Share me mantuvo con vida”.

En ese momento, Ashley estaba recibiendo apoyo de Socios de salud mental, donde la comida de Community Food Share la ayudó a mantenerse nutrida durante algunos de sus días más difíciles. Durante cinco años, se centró en su recuperación. Y al final de ese largo y transformador viaje, vivió un momento que jamás olvidará:

Pasé del lado del paciente al lado del empleado. Ese momento lo significó todo.

Fue contratada oficialmente por Mental Health Partners, la misma organización que una vez la ayudó a sanar.

Me eximieron de todos los costos de mi recuperación. Pudieron hacerlo gracias a socios como Community Food Share, que aportaron alimentos y apoyo.

Como empleada, Ashley visitó el banco de alimentos ella misma, esta vez no como beneficiaria, sino para comprar alimentos que cocinaría para otras personas que trabajan por su sobriedad.

Solía cocinar para clientes de desintoxicación con comida rescatada. Espaguetis, sándwiches, fruta fresca... lo que encontrábamos. Una galleta puede no parecer mucho. Pero si no te la puedes permitir... esa pequeña cosa significa mucho.

Un momento de círculo completo

Hoy, Ashley está en el otro lado de la ecuación. Como gerente de panadería en Sprouts, ahora supervisa la donación de los mismos alimentos que antes recibía (galletas, sándwiches, frutas y verduras, entre otros) a través de Retail to the Rescue, el programa diario de recuperación de alimentos de Community Food Share.

Todos los días de la semana, nuestros conductores visitan más de 40 tiendas de comestibles para rescatar productos frescos y nutritivos, como productos lácteos, productos agrícolas, carne y sí, productos horneados, que ya no se pueden vender, pero que aún son perfectamente seguros para comer.

Estos alimentos se clasifican, pesan y distribuyen a programas como nuestra despensa local, despensas móviles y una red de más de 40 agencias asociadas. Algunas donaciones incluso llegan a los mismos programas donde Ashley trabajó.

He visto todo el proceso. Desde cocinar con comida rescatada hasta donarla. Me pone los pelos de punta. Sé adónde va. Significa mucho para mí.

The Bigger Picture

Solo en el año fiscal 24, nuestro programa "Retail to the Rescue" recuperó 5.8 millones de libras de alimentos, suficiente para más de 6.6 millones de comidas. Sin este programa, nuestros estantes estarían vacíos en tan solo tres semanas.

La historia de Ashley es sólo una de las muchas que muestran cómo los alimentos rescatados hacen más que llenar estómagos: restauran la salud, ahorran dinero, construyen comunidad y alimentan la esperanza.

Leche de Horizon, sándwiches, carne molida... marcaron una gran diferencia. Logramos que cada donación se convirtiera en algo nutritivo. Nos ahorramos muchísimo dinero.

Por qué es importante

El programa Community Food Share me mantuvo con vida. Quiero contribuir con todo lo que pueda.

La historia de Ashley nos recuerda que la comida nunca es solo comida. Una galleta rescatada puede ser un salvavidas. Un litro de leche puede brindar estabilidad. Un voluntario amable puede brindar dignidad y amabilidad en un momento difícil.

¿Y cuando alguien como Ashley regresa años después para ayudar a otros? Ese es el círculo completo.

Puedes ayudar a completar el círculo.

Su apoyo permite que programas como Retail to the Rescue sigan funcionando, rescatando alimentos, reduciendo el desperdicio y restaurando vidas.

¡Dona ahora y apoya al Retail to the Rescue!